Aunque la secretaria general técnica Eugenia Castro explico las causas por la cual se había despedido a 7 trabajadores de la empresa municipal Madrid Arte y Cultura (MACSA), esto trabajadores fueron indemnizados generando un coste en las arcas municipales de unos cien mil euros.

Según Castro estos trabajadores fueron despedidos por ausencias injustificadas continuas, incumplimiento de sus funciones laborales, trasgresión de la buena fe contractual, abuso de confianza, falta de diligencia y bajo rendimiento productivo.

Milagors Hernández, la portavoz de la IU de Las Artes en el Ayuntamiento de Madrid, declaró que si los despidos han sido improcedentes esta bien que se les pague una indemnización, pero si han sido despedidos por causas tales como las que enumero Castro no se debió pagar o por lo menos se debió sentarse con cada empleado a discutir los motivos y si era o no justificable el pago de su indemnización.

Si fueron echados con causa justificada, un trabajador, no tiene derecho a indemnización alguna, pero aparentemente estas causas no han sido tales ya que se debió abrir un expediente cuando los trabajadores empezaron a no realizar su trabajo.

Según la MACSA se ha pagado estas indemnizaciones para evitar juicios y otro tipo de costes. Si se trato de “despidos disciplinarios” porque la MACSA admitió que se debían pagar el paro de estos empelados.

Según Hernández se debió proceder de otra manera y no este manejo de fondos públicos como para silenciar posibles juicios por despidos improcedentes pero sin ejemplos concretos de las faltas.

Que es lo que no quiere que se de a conocer la MACSA? Porque con este teje y maneje queda como implícito que estos empleados saben algo que no debe trascender.

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